En Tapachula, el aumento en los precios de la canasta básica ha cambiado la forma en que las familias compran alimentos. Ahora, en lugar de adquirir productos por kilo, muchas personas optan por comprarlos por pieza o en pequeñas porciones, solo para cubrir una comida del día.
En mercados y tianguis, el encarecimiento de verduras como tomate, cebolla, chile y limón, así como de la carne y el pollo, ha obligado a ajustar el gasto. Las familias buscan que el dinero rinda más, aunque esto implique reducir la cantidad y, en algunos casos, la calidad de la alimentación.
Esta situación también ha modificado la dinámica de venta: comerciantes ofrecen porciones más pequeñas o venden por monto específico (por ejemplo, “100 pesos de carne”) en lugar de por kilo. Incluso el pollo ya no se compra entero, sino por piezas.
Mientras los precios continúen altos, esta forma de consumo seguirá siendo la principal estrategia de los hogares para enfrentar la inflación, aunque solo alcance para cubrir lo básico del día.




